Historia

Sobre Chivilingo

América fue poblada hace al menos 11.000 años. Este poblamiento se inició por el norte del continente durante las glaciares que abrieron pasos en Alaska, y se produjo por oleadas de humanos, provenientes de Asia del norte. Desde luego a Chile costaba más llegar. Y por lo mismo, los avances que llegaban en las migraciones posteriores no siempre llegaban al Sur. El pueblo araucano, muy posiblemente llegó por el mar. En su primer arribo, cruzó Los Andes y pobló territorios argentinos. Pero, pronto regresaron a ocupar las tierras de Arauco, expulsando a los pueblos mapuches hacia el norte y sur. Y Arauco quedó habitado por un pueblo nómade, más guerrero que el resto de los habitantes de Chile, pero, siempre de origen asiático.
La generosa riqueza del valle de Chivilingo era muy apreciada por esos pueblos iniciales. La protección que la Cordillera de Nahuelbuta le da, la protege de vientos y favorece el crecimientos de muchas especies naturales. El nombre “Chivilingo” sin duda tiene relación con esta característica natural y es de origen mapuche. La traducción del mismo, sin embargo, no es tan clara y entre las muchas posibilidades, hay dos que acaparan nuestra atención: “chivi” -dolor- y “lonco” -cabeza-, es decir, “dolor de cabeza”, por ser este el lugar donde se curaba el dolor de cabeza (los mapuches padecían con frecuencia el tifus, enfermedad que trae asociado el dolor de cabeza), dada la presencia en el valle de la planta llamada “natrei” que se usaba como analgésico. Esta misma planta es la que origina el dicho “más malo que el natre”. Una segunda opción es la división del vocablo en “chivin” -rebosar- y “co” -agua-, es decir, aguas rebosantes o desbordantes, debido a que los dos cursos de agua que rodena el valle, el Río Chivilingo y el Estero del Llanto, en invierno deben haber provocado severas inundaciones en el valle.

Batalla de Marihueño
El 26 de diciembre de 1553, a orillas del Río Tucapel, en Cañete, los mapuches dirigidos por Lautaro, capturan y dan muerte al gobernador de Chile, Pedro de Valdivia. El gobierno de Chile tenía, en esos años, asiento en la ciudad de Concepción, donde surge don Francisco de Villagra como aspirante a nuevo gobernador, encomendándose como primera misión, la de vengar la muerte de Pedro de Valdivia.
Así, Villagra forma un gran ejército de 154 soldados y casi 400 indios, con los que parte a la caza de Lautaro, suponiendo que este habría huido al sur de Cañete.
Lautaro en cambio, intuyendo la reacción española, avanza al norte, a esperar a los españoles, escogiendo como sitio de emboscada, el cordón montañoso denominado Marihueño, que rodea al Valle de Chivilingo.
El 22 de febrero de 1554, dos meses después de la muerte de Valdivia, los españoles llegan al Valle de Colcura, donde duermen para reemprender al alba el viaje hacia el Sur. Al día siguiente llegan al Valle de Chivilingo, mientras los mapuches van cortando los caminos de retorno, preparando la emboscada.
Duermen agotados los españoles, la noche del 23 de febrero, con débil guardia de algunos de ellos y de varios indios, de los que les acompañaban, de modo que al amanecer del día 24, y sin apreciar los movimientos de los mapuches, reinician su marcha hacia el Sur. Un perro que ladra a los caballos delata la presencia de los mapuches y da inicio a la batalla. El fuego de seis cañones que se usaban por primera vez en Chile, causa estragos entre los mapuches, pero no detiene su ofensiva, sino que, por el contrario, les atacan con una curiosa arma compuesta de una vara de 4 m con un cordel atado en su extremo, con el que enganchan las cabezas de los jinetes españoles y les botan de sus caballos, lo que da ventaja a los mapuches, pues las pesadas armaduras españolas les impiden desplazarse. Con todo, los españoles rechazaban la embestida y se sentían vencedores, cuando ven retirarse al grupo de ataque mapuche, pero, para ser reemplazado por otro destacamento de hombres frescos, en igual número y con similares armas. Difícil resultó a los españoles repeler este segundo grupo, que les infringió numerosas bajas, pero creían ellos ser capaces de mantenerse hasta que la noche les sirviera de vía de escape, cuando aparece un tercer destacamento, que definitivamente mermó su moral. Los españoles deben retroceder hasta el mismo Valle, donde se aprestan a regresar por el camino principal, en el mismo momento en que Lautaro hace desfilar a sus espaldas un ejército de mujeres y niños premunidos de lanzas, que engañan a los españoles. Poco a poco iban sucumbiendo, logrando apenas mantener un cerco sobre el gobernador, que con diez hombres escapa hacia la selva y regresa a Concepción.
Sobre el prado del valle, yacían ensangrentados los cuerpos de más de 140 españoles y varios cientos de indios que les acompañaban, mientras los mapuches se daban a la celebración de la victoria. No fue Lautaro capaz de impedir esta celebración, para continuar la persecución de los sobrevivientes, que pudo terminar con el segundo gobernador español en Chile en un lapso de 2 meses, lo que en opinión de muchos era razón suficiente para provocar el abandono del país por los conquistadores.

En nuestro valle, 24 años después, en 1578, los españoles, dirigidos por Bernardo de Quiroga consiguen una victoria sobre los mapuches, pero los ataques a columnas viajeras, por los mapuches, tienen tal frecuencia, que los españoles deben construir un fuerte para proteger a su gente, en las falda del norte del cerro. En 1662 se construye un segundo fuerte, ahora sobre Colcura, que buscaba dar protección a las delegaciones españolas que viajaban entre Concepción y Arauco. A pesar de hallarse al sur de la ciudad de Lota, se denominó Santa Maria de Gyadalupe, saludando al día de laVirgen, 12 de septiembre, en que fue fundado.

Lautaro

 Fue Lautaro industrioso, sabio y presto
De gran consejo, término y cordura”

Alonso de Ercilla y Zúñiga, La Araucana

Lautaro nació en Treguaco, y muy jóven fue capturado por los españoles en sus primeras incursiones al Sur. Fue bautizado como Alonso, y puesto a trabajar en las caballerizas. Destacaba por su inteligencia y sociabilidad, por lo que rápidamente se gana la confianza de los españoles y del propio Pedro de Valdivia. Va aprendiendo los secretos de la guerra y logra mantener contacto con los araucanos que dirigía Caupolicán, a través de mensajes con otros indios que entraban y salían de la ciudadela. Siempre supo que su destino estaba al lado de los suyos y en contra de los invasores. A los 19 años, resuelve que el momento ha llegado, y tomando dos caballos huye a ponerse a las órdenes de Caupolicán, quien lo nombra Toqui.
Su primera intervención militar es la de Tucapel, que concluye con la muerte de Pedro de Valdivia. La segunda es la Batalla de Marihueño en que casi da muerte a Francisco de Villagra. La tercera ocurre en diciembre de 1555 con un exitoso ataque a Concepción, que se repite en 1556. Ya a estas alturas, los españoles sentían pánico de sus intervenciones militares, y entre los mapuches era temido y respetado. No pocos mapuches murieron atravesados por su lanza al desobedecer sus órdenes. Lautaro poseía disciplina e inteligencia, una combinación eficaz para las artes de guerra.
En 1557 inicia el avance de Concepción al norte, pero mientras duerme en Peteroa, cerca de Maule, es emboscado y atravesado por una lanza que le arrebata la vida.

Matías Cousiño

En 1810, cuando las trompetas anunciaban lo que se considera erróneamente el día de nuestra independencia nacional, pero que solo era un atisbo de esta, es decir, el día de la formación de la Primera JuntaNacional de Gobierno, nacía en Santiago don Matías Cousiño Jorquera. Hijo de don José Agustín Cousiño y doña Josefa Alfaro, quienes lograron alguna vez ser una familia cómoda, pero muchos años antes del nacimiento de Matías, que los encuentra empobrecidos y con varios hijos, que impiden que este acapare algo de su atención. A los 18 años, Matías ayuda a su padre, Jefe de Correos en Valparaíso, soñando tal vez con llegar a ocupar su puesto, que no ofrecía a cambio un gran salario. En sus tardes libres conoce a doña Loreto Squella, con quien contrae matrimonio y logra tener un hijo, que cobra al nacer el caro precio de la vida de su madre. Viudo, pobre y padre de un pequeño –Luís- don Matías intenta encontrar en el comercio de vacunos una mejor retribución a sus esfuerzos. Recorre los campos con un ayudante y sus vacunos, que ofrece a los agricultores de la zona norte. Sin embargo, más que dinero, esta actividad le permite se recomendado a don Ramón Ignacio Goyenechea, acaudalado industrial, dueño de las minas de salitre en Copiapó, del Ferrocarril del Norte y de varias embarcaciones. Don Ramón Ignacio recibe con simpatía a Matías, empleándolo en las minas de Copiapó. Allí, Matías puede compartir en el hogar de su jefe, conociendo a su esposa, doña Luz Gallo y a su hija Isidora Goyenechea Gallo. Pocos años después de su llegada a Copiapó, fallece su benefactor, Ramón Ignacio Goyenechea, pero la relación de don Matías era suficientemente fuerte… Enamora a doña Luz y contrae matrimonio con ella. La nueva familia Cousiño Gallo, estaba compuesta, además de ambos, por sus respectivos hijos: Luís, de 7 años, e Isidora, de 5.
Don Matías pudo dedicar el resto de vida a gastar la fortuna de su esposa, que a el correspondía administrar, según las costumbres de la época, pero su orgullo requería de una obra propia. Luego de exitosas actividades de innovación tecnológica en la industria minera, se da a la tarea de exportar productos agricolas a California, Esados Unidos, donde esta desatada la fiebre del oro. Miles de inmigrantes llegados a esas tierras requieren alimentos y el sur de Chile los produce en abundancia. Don Matias llega a Tomé, donde existen molinos de trigo a adquirir harina y conoce a Jose Alemparte y Tomás Bland, propietarios de la Hacienda Colcura, a los pies de Santa María de Gadalupe, que poseían cltivo de cerealies y que además desarrollaban la incipiente industria del carbón, que en este caserío de poco más de 20 habitantes, se producía en forma generosa.Asi, ese año de 1852, don Matías ademas de comprar trigo, ingresa al negocio del carbón y llega a vivir a los cerros al Sur de Santa María de Guadalupe, la acaudalada familia Cousiño Gallo. En el mismo sector, y en tres puntos diferentes, se construyen los piques y comienzan a llegar campesinos de los pueblos cercanos a buscar una oportunidad de trabajo en la industria del carbón. Lo que mas adelante se llamara Lota, comienza a convertirse en la Perla Negra del país, atrayendo a miles de campesinos del sur, que esperan una oportunidad de mejorar sus vidas accediendo a un cupo de trabajo en la empresa “Cousiño e Hijo”, como se llamó a contar de 1857, cuando los Cousiño compran la totalidad de la empresa.

Isidora Goyenechea

En esta misma Lota, los hermanastros Luís e Isidora van combinando juegos y bromas que derivan en un incipiente amor. Sus padres detectan el sentimiento, y anticipándose a la crítica social, concuerdan el matrimonio de los jóvenes, que logran además una familia numerosa y feliz  de 7 hijos. En 1862, a la muerte de don Matías, corresponde a Luís asumir la dirección de la empresa, quien sobrevive a su padre solo por 8 años. Doña Isidora, viuda, debe encabezar el imperio del carbón a contar de 1870, en que la empresa pasa a denominarse Compañía Explotadora de Lota y Coronel. La obra de doña Isidora es fructífera, destacando su visión comercial y su sentido humanitario. Junto a los avances en la industrialización de la empresa, van surgiendo los adelantos en la calidad de vida de los trabajadores y pobladores de Lota en general. Hospital, Escuelas, Iglesias, Casas de Acogida y otras obras sirven de ejemplo. Ni siquiera durante el control de la empresa por el estado de Chile, se pueden encontrar tantos ejemplos de preocupación por las personas, los trabajadores y sus familias. La Guerra del Pacífico, que enfrentó a Chile con la alianza Perú-Boliviana, da una buena muestra del carácter de doña Isidora. Conocedora de las desventajas de nuestra flota, pone a disposición de la Armada el vapor Matías Cousiño, nave carbonera, que además podía servir para el transporte de tropas y pertrechos.  Al despedir a su tripulación, la reúne en Lota, les informa su nuevo destino, y les pide comportarse como marinos chilenos. 2 Semanas después del Combate Naval de Iquique, el Huáscar sorprende solitario en las costas del norte, al Matías Cousiño, que obviamente no disponía de cañones no otro tipo de armas. En un principio lo confunde con el Magallanes, barco de guerra chileno, pero luego, se corrige y lo acomete, instándolo a rendirse. El Matías Cousiño contesta diciendo que no esta autorizado para arriar el pabellón patrio, por lo que un sorprendido Miguel Grau, ordena disparar hasta hundir el barco. La puntería de lo artilleros peruanos no era la mejor, pero, dos impactos aciertan en el casco del vapor, que hacía esfuerzos para evitar los cañonazos. Poco le quedaba al Matías Cousiño para sucumbir, cuando aparece en el horizonte el Magallanes, que obliga al Huáscar a cambiar su atención. Esto permitió escapar al Matías Cousiño, que después de la guerra volvió a trabajar para la industria carbonífera.
Doña Isidora tiene además el mérito, de haber traído a Chile los primeros salmones, a una piscicultura que instaló en las aguas del Río Chivilingo. Hoy, Chile es el segundo productor mundial de carne de salmón, mientras, esta especie no existía en Chile antes de doña Isidora.

La Central Hidroeléctrica

La primera central hidroeléctrica en el mundo se construyó en 1880 en Northumberland, Gran Bretaña. El principal impulso de la energía hidráulica se produjo por el desarrollo del generador eléctrico, seguido del perfeccionamiento de la turbina hidráulica y debido al aumento de la demanda de electricidad a principios del siglo XX.
Hacia 1895 la mina en Lota tenía 12 Km. de avance bajo tierra. La extracción de mineral se hacia con carretones que tiraban caballos, -solo reemplazables por trenes eléctricos- y la extracción de agua era tan difícil como la extracción de carbón. Enrique Raby, Ingeniero de la empresa, y muy cercano a doña Isidora Goyenechea la convence para construir una Central Hidroeléctrica. Esta permitiría hacer funcionar un tren eléctrico subterráneo e instalar bombas eléctricas para la extracción de agua de las minas. Ese mismo año, Raby viaja a Estados Unidos y Europa a evaluar la construcción de la Central, que se licitó al año siguiente y se adjudicó las obras de ingeniería a la empresa estadounidense Consolidated Co. y el equipamiento a la empresa alemana Schukert (hoy Siemens).  En 1895 llega a Chile don George Loehnert, ingeniero alemán de Schukert, encabezando un grupo de profesionales de la misma empresa, quienes inician la instalación de los equipos.
En 1897, se inaugura la primera Central Hidroeléctrica de Chile (segunda en Sudamérica), que llegó a producir 430 Kw. y que en un comienzo producía corriente continua. En 1912, los equipos fueron reemplazados por otros, que producían corriente alterna, bastante más eficientes para fines industriales. Esta energía, se enviaba a Lota a través de un tendido de 12 Km., y de 12.000 v, que en Lota eran transformados a 110 v, potencia con la cual operaba la red.
Al iniciar sus operaciones, la Central de Chivilingo alimentaba el tren eléctrico subterráneo que transportaba personal y carbón, y las bombas eléctricas que extraían agua del fondo de la mina. Poco después operó el ascensor y un tranvía que circulaba por las calles de Lota. En aquellos años, los hogares no contaban con aparatos que consumieran energía eléctrica. Solo existían ampolletas, inventadas poco antes por Thomas Alva Edison, que los jefes aprovecharon de instalar en sus hogares, y en el pabellón de los ingenieros eléctricos de Siemens, también conocido como el pabellón inglés. La gente del pueblo, acostumbrada a las velas, al ver este pabellón iluminado, le llamó “Pabellón de los Brujos”, nombre con el cual es conocido hoy día.
La distancia de la Central hasta Lota, obligó a radicar en el valle  a los trabajadores, para lo cual se construyó un pabellón, similar a los de Lota,  donde vivían los operarios de la Central con sus familias. Además se construyó una casa para el Administrador, que hoy es usada como restaurante. Esta misma casa muestra la arquitectura de la época, con cuatro grandes dormitorios, cada una con su chimenea y un amplio salón central.
En 1976, luego de fallar la segunda de las turbinas de la Central, la empresa decide detener su funcionamiento definitivamente y se traspasa el predio a la Municipalidad de Lota, que la destina a fines recreacionales, para lo cual la casa se modifica, derribando muros para convertir un solo gran salón, lo que modifica ademas el techo.
En 1997, luego del cierre de las minas de Lota, el gobierno traspasa a Fundación Chile la mina Chiflón del Diablo y el Parque de Lota, para el desarrollo de un proyecto turístico que absorba parte de la mano de obra cesante. Los estudios de Fundación Chile demuestran la necesidad de contar con un tercer polo turístico, que de mayor permanencia al turista, por lo cual en 1998 el municipio de Lota entrega a Fundación Chile el predio de Chivilingo de casi 6 hectáreas, donde esta desarrolla una ambiciosa inversión para construir dos piscinas, un sector de juegos infantiles, baños, equipamiento de sitios, etc.
Hoy, el Complejo Turístico de Chivilingo, bajo la tutela de Fundación Chile, recibe unos 25.000 turistas anuales y aún con tarifas muy bajas, no es una carga del estado, sino, por el contrario, aporta ingresos por concepto de arriendos, da trabajo, adquiere productos en el comercio lotino y es motivo de orgullo para la comunidad de Lota. El terremoto de febrero de 2010 provoca daños severos, que a pesar de no derribarla, la mantienen cerrada, a la espera del apoyo del estado, aun ausente, para devolverla a sus días de gloria del siglo pasado, cuando sin duda alguna, era el mas importante simbolo del esplendor de Lota, la ciudad fundada por la familia Cousiño, la mas desarrollada tecnologicamente en el país y tal vez en sudamérica. Lota fue, en efecto, la primera ciudad de Chile en tener una Central Hidroeléctrica, la primera en tener teléfono, la primera en tener alcantarillado, la primera en tener tranvia y por que no, la primer en tener un metro… es decir, un tren eléctrico subterraneo.

No Comments

Comments are closed.